Francia registra su día más caluroso desde que existen datos y la ola de calor deja al menos 40 muertos por ahogamiento

Francia ha vivido este martes su día más cálido desde que existen registros y la ola de calor ya ha dejado 40 muertos por ahogamiento, además de cierres de colegios, restricciones en hospitales y el adelanto del cierre en algunos de sus grandes monumentos. El episodio puede agravarse entre el miércoles y el jueves, cuando se espera el pico de temperaturas.

 

 

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha reunido de nuevo al consejo interministerial de crisis para responder a una situación que ha definido como una “triste lacra” por el aumento de los ahogamientos. El jefe del Gobierno ha advertido: “Estamos ante un episodio de intensidad excepcional. En términos de temperatura, prácticamente todos los récords, tanto locales como nacionales, se están batiendo cada día o cada noche”.

 

La mayoría de los fallecidos por ahogamiento eran jóvenes que intentaban refrescarse en zonas donde el baño estaba prohibido o carecía de vigilancia. Entre ellos figuran dos adolescentes muertos el pasado fin de semana en Besançon mientras se bañaban en un río peligroso y otro chico de 17 años fallecido en Dordoña.

El pasado verano se registraron 409 personas ahogadas en Francia, con un aumento del 14 % de los fallecimientos en estas circunstancias. El Gobierno teme que esa tendencia se agrave en un año en el que el país ya ha soportado dos olas intensas de calor: una a finales de mayo y la actual, iniciada a mediados de la semana pasada.

Un termómetro marca 43 grados en Rennes (AP Photo/Jeremias Gonzalez)Un termómetro marca 43 grados en Rennes (AP Photo/Jeremias Gonzalez)

Lecornu ha pedido a los miembros del Gobierno que limiten sus desplazamientos para concentrarse en la gestión de la emergencia. También ha anunciado un refuerzo del sistema sanitario en coordinación con las agencias regionales de salud y ha activado el nivel dos del Plan Orsan, que permite reprogramar cirugías no urgentes para liberar recursos en hospitales y servicios de urgencias.

La alteración de la vida cotidiana alcanza ya a la red educativa. Unos 1.800 centros escolares de los 60.000 que hay en Francia permanecen cerrados y otros 8.000 han adaptado sus horarios por falta de aire acondicionado, de acuerdo con el diario.

La actividad turística también se ha visto afectada en los lugares más visitados del país. La Torre Eiffel ha adelantado este martes su cierre a las cuatro de la tarde en lugar de hacerlo a medianoche, y el Museo del Louvre hará lo mismo hasta el sábado, cuando se espera una bajada de las temperaturas.

La dirección del Louvre ha explicado en un comunicado: “El edificio histórico, aunque tiene resistencia en algunas partes de su arquitectura, sigue siendo frágil y no está suficientemente adaptado al cambio climático”. El museo añade que la acumulación de calor al final del día, sumada a la afluencia de visitantes, vuelve insostenible la actividad.

La gente se refresca en la fuente del Trocadero, junto a la Torre Eiffel de París, mientras suben las temperaturas durante una ola de calor que afecta a gran parte de Francia, el 22 de junio de 2026. REUTERS/Abdul Saboor     La gente se refresca en la fuente del Trocadero, junto a la Torre Eiffel de París, mientras suben las temperaturas durante una ola de calor que afecta a gran parte de Francia, el 22 de junio de 2026. REUTERS/Abdul Saboor

El Monte Saint Michel ha recomendado a los turistas aplazar sus visitas, ya que Normandía se encuentra también en nivel de alerta máxima por calor. La canícula ha obligado además a cancelar trenes por falta de aire acondicionado o por el riesgo de averías que dejen atrapados a los pasajeros, una situación que ya se ha producido estos días.

A las muertes por ahogamiento se suman al menos cinco fallecimientos relacionados con las altas temperaturas en otras circunstancias. Entre ellos figuran una mujer y dos hombres de entre 80 y 95 años muertos en sus domicilios cerca de Burdeos el pasado fin de semana, así como dos niños de dos y cuatro años hallados sin respiración en un aparcamiento de una zona residencial de Carpentras después de quedar dentro de un coche.

El trasfondo de la crisis remite a un problema estructural. Francia vuelve a constatar, cada vez que una ola de calor supera la anterior, que no está preparada para afrontarla: los edificios son antiguos, su adaptación resulta compleja y persisten resistencias sociales, hasta el punto de que seis de cada 10 franceses aseguran que prefieren pasar calor antes que instalar un aparato de aire acondicionado que pueda dañar el medio ambiente.

En un país marcado por el verano de 2003, cuando murieron 15.000 personas a causa de las altas temperaturas, las autoridades temen que este verano vuelva a dejar un elevado número de víctimas por la climatología.

FUENTE: INFOBAE

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