El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto con el ejército de ese país, anunciaron el inicio de un bloqueo marítimo total contra los puertos y zonas costeras de Irán a partir de este lunes, tras el fracaso de las negociaciones del fin de semana con Teherán para alcanzar un acuerdo de paz y el riesgo de ruptura del alto el fuego en la guerra de Medio Oriente.
El Comando Central declaró que el bloqueo estadounidense, que comenzará desde las 11 am (hora argentina), se aplicará “de manera imparcial contra los buques de todas las naciones que entren o salgan de los puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán”.
A su vez, se aclaró que los buques que transitan por el estrecho de Ormuz con destino a puertos no iraníes o procedentes de ellos no sufrirán impedimentos, y que se emitirá un aviso formal previo para la navegación comercial.
Minutos antes del inicio formal del bloqueo, la Oficina de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) había emitido una advertencia a la comunidad naval internacional. En su comunicado, alertó sobre restricciones en toda la costa iraní, incluyendo puertos e infraestructura energética clave.
Según esa notificación, las condiciones en la zona podrían implicar la presencia activa de fuerzas militares, incluso para embarcaciones que no tengan como destino directo a Irán. Si bien el tránsito a través del estrecho de Ormuz hacia otros destinos no estaría formalmente afectado, se prevé un escenario de alta vigilancia y posibles interferencias.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico para el comercio global, especialmente para el transporte de petróleo y gas. Cualquier alteración en su funcionamiento genera preocupación inmediata en los mercados y en la seguridad internacional.
La advertencia de la UKMTO coincide con comunicaciones previas del ejército estadounidense dirigidas a marinos, en las que se anticipaba que el bloqueo se aplicaría de manera amplia sobre la navegación en la región.
Con el operativo ya en marcha, la situación se mantiene en desarrollo y bajo seguimiento internacional. El impacto concreto sobre el comercio marítimo y la estabilidad regional dependerá de cómo evolucione la presencia militar en la zona y de las respuestas que pueda adoptar Irán en las próximas horas.
