La situación en Bolivia, luego de 5 semanas de protestas, sigue siendo muy compleja. En ese marco, se da otra noticia que no beneficia en nada el Gobierno. El transporte de la ciudad de La Paz, capital del país, se suma desde este día a una protesta que representa un paro por tiempo indeterminado. Eso no solo afecta a los medios de transporte que unen a la ciudad con el resto del país, desafiando los bloqueos.
También comprende a los servicios de “combis” o “minivan” que hacen las veces de transporte publico por La Paz. Son los vehículos que cumplen recorridos semifijos y que los usuarios toman para desplazarse dentre de la ciudad capital.
Los transportistas reclaman que el Gobierno no cumplió con los compromisos asumidos respecto a la provisión de combustibles de mejor calidad ni con el resarcimiento económico por los daños provocados en motores y vehículos debido a la gasolina considerada “defectuosa”. También denunciaron largas filas en estaciones de servicio y el impacto de los bloqueos sobre la actividad económica.
En medio de la tensión, algunos sectores de base pidieron incluso la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira, aunque la dirigencia aclaró que esa exigencia no será incluida oficialmente en la resolución del paro.
En paralelo, el Gobierno impulsó una ley que habilita una mayor intervención militar en conflictos internos.
También se dio otra marcha muy significativa. Mujeres de la comunidad Aymará tomó el centro de la capital para protestar. De nuevo, las mujeres más radicalizadas se pararon frente a los cordones policiales para pedir directamente la renuncia del presidente Paz Pereira.
La Paz: problemas con los alimentos, el combustible y sin transporte
Bolivia parece marchar a dos velocidades. La alternativa de encauzar el diálogo político – como quiere el Gobierno – para solucionar la crisis avanza muy lentamente. En la calle, por el contrario, la velocidad es muy diferente: mucho más rápida. Repasemos: bloqueos, falta de combustible y de alimentos, protestas masivas de vecinos de El Alto hacia la capital. A eso se sumaron este miércoles colectivos de mujeres aymaras en plena La Paz y, desde las cero de este jueves, los paceños se quedaron sin transporte debido a un paro por tiempo indeterminado.
En declaraciones a La Razón Radio, Tancara explicó que los representantes de cada sector mantendrán una reunión pasado el mediodía para analizar la situación y definir las medidas que se adoptarán para la jornada siguiente.
“Vamos a hacer una evaluación con los compañeros representantes de cada sector, para ver qué determinación tomamos para el día de mañana o si se mantiene el paro indefinido”, afirmó el dirigente.
Tancara aseguró, además, que el transporte se encuentra “en estado de emergencia” y responsabilizó por el conflicto a la presidenta del Concejo Municipal de La Paz, Lourdes Chambilla, y al concejal Pierre Chaín, a quienes acusó de impulsar una normativa “inviable” para los trabajadores del sector.
La medida mantiene en alerta a miles de usuarios paceños, que quedaron sin transporte para ir a trabajar o regresar a sus hogares.
Protestas en la calle y el Gobierno quiere negociar
Rodrigo Paz Pereira tiene dos elementos en la mano: la ley modificada para los casos de conmoción interior y el Consejo para el diálogo con los sectores que motorizan las protestas. En ese contexto, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, aseguró que el Gobierno evaluará la aplicación de un eventual estado de excepción “según la oportunidad y la necesidad”, en medio de los bloqueos y protestas que afectan al país desde hace casi un mes.
La medida generó preocupación en sectores opositores, organizaciones civiles y dirigentes sociales, que advierten sobre una posible escalada represiva frente a las protestas y bloqueos que mantienen aisladas a ciudades como La Paz y El Alto.
Al mismo tiempo, el Gobierno apuesta al diálogo con sectores duros, aunque no intransigentes. Busca que una comisión de negociación logre avances para garantizar la participación de dirigentes sociales y sindicales en una futura reunión con el Ejecutivo.
El intento de acercamiento se produce después de semanas de bloqueos, protestas y enfrentamientos en varias regiones bolivianas, especialmente en La Paz y El Alto, donde la falta de combustible y alimentos agrava la tensión social.
La comisión trabaja para definir garantías de seguridad y mecanismos de participación para los dirigentes movilizados, en un contexto marcado por la creciente presión política sobre el gobierno de Rodrigo Paz Pereira, a solo seis meses de haber asumido. El Gobierno insiste en la necesidad de restablecer la circulación y frenar los bloqueos, mientras los sectores movilizados mantienen sus reclamos económicos y sociales.
La propuesta de Paz Pereira es la misma: incorporar a miembros de los sectores sociales que protestan al gabinete nacional. Aunque todavía no se define cómo se llevará adelante ese proceso ni cuáles serán las áreas alcanzadas por el cambio que planea el presidente.
Mientras tanto, la falta de transporte ayuda a paralizar aún más la capital del país. Bolivia sigue lejos de encontrar una solución al conflicto que estalló hace más de un mes.
FUENTE: A24
