En el marco de una estrategia de abordaje continuo, el Hospital de Rivadavia Banda Sur, profundizó los operativos en los parajes El Breal, El Chañaral, El Cocal y La Misión. El equipo, integrado por médicos, nutricionistas, enfermeros y agentes sanitarios, utilizó camionetas 4×4, motos y un tractor municipal para asegurar la llegada de los profesionales a las zonas anegadas.
En esta etapa de fortalecimiento, se realizaron 201 atenciones médicas y nutricionales, alcanzando a 95 niños y 106 adultos, incluyendo tres embarazadas. Durante las jornadas se realizaron tareas de saneamiento ambiental y prevención de patologías prevalentes. Como resultado de la vigilancia activa, se derivó al hospital local a una niña con deshidratación por GEA y a un adulto de la zona de inundación, además de programar traslados a centros de mayor complejidad.
Ante el aislamiento provocado por el desborde del río Bermejo, se dio continuidad a la asistencia aérea para las comunidades wichí de San Felipe y La Esperanza. Allí se asistió a 73 personas, con un fuerte porcentaje de población infantil. La gerente del hospital, Milagro Briones, destacó que, “gracias a la presencia permanente, no se registran casos de bajo peso, evidenciando mejoras en las curvas de crecimiento mediante el uso de alimento terapéutico y Nutributter”.
Santa Victoria Este
Las acciones se extendieron a Santa Victoria Este, con intervenciones en Misión Vertiente Chica y Misión La Cortadera. En estos parajes, los equipos asistieron a medio centenar de pacientes, brindando pautas de alarma sobre infecciones respiratorias y prevención de deshidratación.
En La Cortadera, además de la entrega de insumos médicos y sales de rehidratación, se avanzó en planificación familiar con la colocación de implantes subdérmicos. Estos operativos, que se consolidan mes a mes, cuentan con la colaboración del Instituto Provincial de Vivienda y donaciones del Mercado Cofruthos.
Estos operativos se mantendrán de forma sostenida para garantizar una cobertura sanitaria equitativa en los sectores más vulnerables del Chaco salteño.
