Lionel Messi tomó el micrófono en el centro del Monumental después del triunfo de la Selección argentina ante Benín y protagonizó uno de los momentos más emotivos de su despedida. Con la voz entrecortada y frente a un estadio colmado, el ahora ex capitán de la Albiceleste repasó parte de su historia con el seleccionado y explicó los motivos de su decisión.
“Es difícil decir algo hoy. Hay muchas emociones y se me cruzan muchas cosas. En lo primero que pienso es en mi viejo”, fueron sus primeras palabras, en referencia a Jorge Messi, quien falleció el pasado 8 de agosto. Luego agradeció el respaldo recibido a lo largo de su carrera y remarcó el orgullo que significó defender la camiseta argentina: “Fue un orgullo defender esta camiseta, hasta en los peores momentos la peleé”.
Messi reconoció que alejarse de la Selección será difícil, aunque consideró que llegó el momento de cerrar esa etapa. “El no venir más me va a costar mucho. Les juro que me gustaría. Jugar con la selección argentina es lo más lindo que te puede pasar. Siento que es el momento”, expresó. También recordó el último Mundial y aseguró que el equipo dejó todo en aquella competencia: “No pasó nada raro como se dice”. Sobre la semifinal ante Inglaterra, señaló que fue un encuentro de enorme desgaste físico y emocional para el plantel.
El rosarino también tuvo palabras para la generación de jugadores con la que consiguió la Copa América, la Finalissima y el Mundial. “Quiero agradecerle a este grupo que me hizo ser campeón del mundo, de La Finalissima y las Copas América. Todo lo que jugamos. Fue un orgullo enorme compartir la cancha con ellos”, sostuvo. Y agregó: “Era salir a competirle a cualquiera porque sabía que tenía guerreros que salían a dar la vida”.
Otro de los agradecimientos estuvo dirigido al público argentino. Messi destacó el acompañamiento recibido durante sus años con la Selección y valoró el esfuerzo de los hinchas para seguir al equipo por distintos lugares del país. “Siempre somos locales en todos lados, y eso nosotros lo sentimos”, afirmó. Además, recordó como uno de los momentos más felices de su carrera el partido posterior al Mundial disputado en el Monumental, cuando Argentina goleó a Panamá y festejó junto a sus hinchas la conquista de Qatar 2022.
La emoción alcanzó también a sus compañeros. Enzo Fernández fue uno de los más afectados durante el discurso y lloró desconsoladamente mientras escuchaba a Messi. El mediocampista, que desde joven expresó su admiración por el rosarino, había escrito una carta pública para pedirle que regresara a la Selección tras su renuncia en 2016.
En el tramo final, Messi definió la jornada con una frase que resumió el significado de su despedida: “Hoy, nuevamente acá, es el día más triste de mi carrera, porque voy a extrañar estar defendiendo los colores de la Selección. Pero ahora voy a estar de ese lado, defendiéndola”. También pidió mantener la unión del grupo y advirtió que habrá dificultades: “Para conseguir objetivos grandes hay que hacer grupos fuertes y unidos. Hay gente que quiere ver mal a la Selección y no hay que darle el gusto”.
Finalmente, el capitán dejó de lado el protocolo y habló desde la emoción: “Estoy hablando más que nunca y no me quiero ir de acá. Los quiero y los voy a extrañar. Estoy orgulloso de ser argentino. Muchas gracias. Los quiero”. Después recibió el abrazo de su hijo Thiago, que rompió en llanto, y de Antonela Roccuzzo. Juntos dejaron lentamente el campo de juego, mientras el Monumental despedía al futbolista que representó a la Argentina durante 21 años.
