Adrián Zigarán cuestionó el manejo de la frontera: “Si la idea se le ocurre a ella es buena, y si se le ocurre a otro, es mala”

El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigaran Cigarán, habló con Provincia City sobre la situación actual en la frontera con Bolivia, el impacto del Plan Güemes, el cierre de Finca Karina y su tensa relación con la secretaria de Frontera, Virginia Cornejo.

Zigaran fue contundente al describir la dinámica política y operativa en la zona limítrofe:

“Si la idea se le ocurre a ella es buena, y si se le ocurre a otro, es mala”, lanzó en referencia a Cornejo.

El funcionario explicó que mantiene una postura institucional, pese a las diferencias ideológicas. “Yo separo lo político de lo institucional. Participo de todas las reuniones que convoca el Gobierno Nacional porque es mi rol. Pero con Virginia hay una diferencia en la forma de trabajar. Ella relativizaba el funcionamiento de la finca Karina , cuando todos sabíamos que era el epicentro del contrabando”, aseguró.

Zigaran puntó además contra la falta de firmeza del Estado Nacional para controlar la frontera y la asimetría en el trato entre trabajadores argentinos y bolivianos.

“Los bolivianos vienen a trabajar a nuestro territorio sabiendo que los argentinos no podemos ni pisar del otro lado. Nosotros somos blandos: acá usurpan tierra y nadie dice nada. Entonces el boliviano avanza”, remarcó.

🔍 El cierre de Finca Carina y el impacto del Plan Güemes
Consultado sobre cómo afectó el cierre de Finca Carina, Cigarán sostuvo que la medida no perjudicó a los trabajadores locales de Aguas Blancas, sino que incluso benefició a la comunidad.

“En la finca Karina ya no trabajaban los nuestros. Traían gente de otras provincias. El cierre no nos afectó; al contrario, mejoró la situación y redujo el contrabando”, explicó.

También destacó que, tras la medida, disminuyó el flujo ilegal en el paso fronterizo, en parte por la diferencia cambiaria y el abuso de precios por parte de comerciantes bolivianos.

“Los argentinos ya no compran en Bermejo porque los precios son abusivos. Prefieren ir a otros destinos como Tarija o Ayacuiba. El flujo que queda alcanza para que la gente nuestra mantenga su trabajo”, afirmó.

🧭 Un conflicto que sigue abierto
El interventor reconoció que los enfrentamientos entre trabajadores se intensificaron tras el cierre de los pasos informales. “Cuando se cambiaron las reglas, los nuestros empezaron a defender su lado. Nosotros regulamos a favor del trabajador argentino, porque no se puede permitir que se siga cruzando sin control”, aclaró.

Zigaran concluyó señalando que, más allá de las diferencias políticas, el objetivo es defender la soberanía y el trabajo local:

“Si el contrabando y el narcotráfico más grande pasaban por finca Karina y ella nunca le dio importancia, tenemos un problema grave. La frontera necesita control, no discursos.”

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